Video cortesía de Varian Medical Systems (en inglés)
¿Qué es la radioterapia?
Al igual que existe una diversidad de tipos de cáncer, las opciones de tratamiento también son diversas, estas incluyen la radioterapia, la quimioterapia, la cirugía y combinaciones de estos tratamientos. En particular, la radioterapia utiliza rayos X de alta energía de, electrones u otras formas de radiación para el tratamiento del cáncer, y puede ser prescrita con intención curativa o para el alivio de los síntomas.
El uso de la radioterapia
Los pacientes son autorizados para ser tratados por un radioncólogo para determinar si su condición puede mejorar con la radiación. Ya que la enfermedad de cada paciente es diferente y única, un análisis profundo, caso por caso, es necesario para garantizar el mejor tratamiento. Este análisis comienza con un examen físico, una revisión del historial médico, rayos X u otra información pertinente. Si se decide que tratamientos con radiación es lo indicado, el radioncólogo entonces elaborará el mejor plan posible de tratamiento con radiación. En algunos casos, la radioterapia permite a los pacientes tratar su cáncer y a la vez que preservar la función del órgano. Un ejemplo de preservación de órganos es el uso de la radioterapia en combinación con cirugía para tratar el cáncer de mama.
El personal de radioncología
El personal, dirigido por el radioncólogo está formado por varios profesionales que juegan un papel vital en el proceso del tratamiento. Como especialista en cáncer, el radioncólogo es un médico que tiene entrenamiento y experiencia en el uso de equipos de radiación y materiales radiactivos para el tratamiento de cáncer. Los físicos, que están entrenados especialmente en física de radiación, son responsables de la calibración y el control de todos los equipos de radiación utilizados en los tratamientos. Además, ayudan al médico en la formulación de planes de tratamiento que enfocan la radiación al tumor, limitando la exposición de radiación a otros órganos.
Después de que el radioncólogo haya prescrito el tratamiento, el radioterapeuta, quien ha recibido una formación tecnológica muy amplia, se encarga de administrar los tratamientos de radiación cada día a los pacientes. Los pacientes son supervisados por un médico, y, además, una enfermera de radioterapia estará disponible para ayudar al paciente con preguntas y/o cualquier necesidad especial durante todo el curso del tratamiento.
Planificación del tratamiento y localización del tumor
La mayoría de los cánceres se encuentran profundos dentro del cuerpo y frecuentemente en proximidad a órganos vitales. Por lo tanto, es necesario localizar la zona afectada y hacer un esfuerzo para proteger las zonas no afectadas. Los dispositivos de localización que se utilizan incluyen escáneres TAC, resonancias magnéticas, ultrasonidos y simuladores. Una vez que se formula un plan individual de tratamiento, se colocan marcas en la piel del paciente para reproducir la zona de tratamiento con mayor garantía. Algunas de estas marcas pueden ser permanentes. El curso actual del tratamiento varía según el tipo de cáncer y el estado y la localización del mismo. El tratamiento puede durar pocos días o varias semanas.
El tratamiento puede llevarse a cabo con radiación externa utilizando un acelerador lineal o también puede hacerse a través de la implantación directa de un elemento radiactivo dentro del propio tumor. La implantación de isótopos radiactivos dentro o muy cerca del tumor es un método efectivo para administrar la dosis de radiación a tumores que se ubican en espacios muy reducidos dentro del cuerpo.